Avisos
El voluntariado de San Vicente de Paúl,  conjuntamente con el Padre Capellan llevan a cabo su plan de pastoral en el Hospital Isidro Ayora cuyos ejes a trabajar son los del plan de pastoral dados por la Diócesis de Loja. Read more...
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El voluntariado de San Vicente de Paúl, conjuntamente con el Padre Capellan llevan a cabo su plan de pastoral en el Hospital Isidro Ayora cuyos ejes a trabajar son los del plan de pastoral dados por la Diócesis de Loja. Read more...
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Con ocasión de la Fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir de la Iglesia, este 10 de agosto también se celebra el Día de los Diáconos Permanentes.

En el siglo III San Lorenzo fue uno de los 7 diáconos de Roma que ayudaban al Papa Sixto II, quien le nombró administrador de los bienes de la Iglesia y le permitió distribuir ayuda a los pobres y necesitados.

El diácono se ordena al ministerio de la palabra, la liturgia y la caridad. Su función principal es la asistencia cualificada al sacerdote en las celebraciones y no es simplemente un “ayudante”.

Algunas de estas competencias son: el bautismo, conservar y distribuir la Eucaristía, ser ministros de la exposición del Santísimo y de la bendición eucarística, ser ministro ordinario de la sagrada comunión, portar el viático a los moribundos, en nombre de la Iglesia asistir y bendecir el matrimonio, leer la Sagrada Escritura a los fieles, administrar los sacramentales como el agua bendita, bendición de casas, imágenes y objetos, presidir el rito fúnebre y la sepultura.

“Los diáconos permanentes están en la iglesia como una tradición que ayuda en lugares sobretodo donde no hay sacerdotes” señalo el P. Luis León Ecónomo de la Diócesis de Loja.

El diaconado es el  primer grado del sacramento del orden para llegar al grado sucesivo, es decir, al sacerdocio. Tienen una preparación de 3 años para recibir las sagradas órdenes según está establecido en el Código de Derecho Canónico numeral 236.

 

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