Avisos
El voluntariado de San Vicente de Paúl,  conjuntamente con el Padre Capellan llevan a cabo su plan de pastoral en el Hospital Isidro Ayora cuyos ejes a trabajar son los del plan de pastoral dados por la Diócesis de Loja. Read more...
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El voluntariado de San Vicente de Paúl, conjuntamente con el Padre Capellan llevan a cabo su plan de pastoral en el Hospital Isidro Ayora cuyos ejes a trabajar son los del plan de pastoral dados por la Diócesis de Loja. Read more...
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 Este jueves antes de iniciar la Semana Santa a las 10h00,  todos los sacerdotes de la diócesis, acompañados de los diáconos y los seminaristas se congregaron en la Catedral  para renovar sus promesas sacerdotales en la Misa Crismal.

Monseñor Alfredo José Espinoza Mateus sdb., obispo de Loja, quien presidió la Eucaristía se dirigió a los sacerdotes con amor de padre pidiéndoles que retomen aquella promesa que hicieron cuando se ordenaron “hoy volvemos a dar un sí a la llamada de Dios que pronunciamos el día de nuestra ordenación sacerdotal, recordemos ese sí, hagámoslo actual, volvamos a decir heme aquí Señor”,  que procuren cumplir con esa misión de cercanía  y les pidió que se pregunten “a que hemos dicho sí, porque hemos dicho si, vivo ese si como un simple recuerdo de mi vida de sacerdote o como un responder día a día al Señor y un volver a sentirme ungido, enviado y consagrado a una misión. Hoy en nuestra Diócesis hacemos vida el día en el Señor encomendó a los doce la tarea sacerdotal de celebrar con el pan y el vino el sacramento de su cuerpo y de su sangre hasta su regreso”,  palabras que fueron parte de su homilía en la que aproximadamente 118 sacerdotes renovaron las promesas sacerdotales de pobreza, castidad y obediencia.

Durante la misa de este jueves 22 de marzo en la Catedral, el Obispo  ha reflexionado sobre la entrega de los sacerdotes, y sobre su misión como ungidos del Señor “Queridos amigos sacerdotes que nuestras manos ungidas tengan siempre esa capacidad de liberar, de sanar y de bendecir, siempre al servicio de la gente…” manifestó.

En esta ceremonia que marca para los católicos el inicio del Triduo Pascual que conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, Monseñor bendijo los óleos usados para ungir a los que se bautizan, a los que se confirman y para la ordenación sacerdotal.

Se le llama crisma a la mezcla de aceite de oliva y bálsamo, bendecida por un obispo de una manera especial y la cual se utiliza en la administración de ciertos sacramentos y en la realización de ciertas funciones eclesiásticas. Además se realizó la bendición del óleo que se utiliza para la Unción de los enfermos.

 

 

 

 

 

 

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