𝐙𝐨𝐧𝐚 𝐜𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨 𝐋𝐨𝐣𝐚, 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐜𝐢𝐩𝐚 𝐝𝐞 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐩𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐜𝐚𝐭𝐞𝐪𝐮𝐢𝐬𝐭𝐚𝐬

“𝟒𝟎 𝐃í𝐚𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚 𝐕𝐢𝐝𝐚”, 𝐩𝐨𝐫𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐨𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐚𝐥𝐯𝐚𝐫 𝐯𝐢𝐝𝐚𝐬

Desde el 22 de septiembre hasta el 31 de octubre, Loja se une a la campaña internacional 40 Días por la Vida, que promueve la defensa de los derechos de los niños por nacer a través de jornadas de oración y vigilias pacíficas.

𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐲 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐞𝐯𝐞𝐫𝐚𝐧𝐜𝐢𝐚, 𝐚𝐜𝐭𝐢𝐭𝐮𝐝𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐮𝐧𝐞𝐧 𝐚 𝐝𝐨𝐬 𝐠𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐬𝐚𝐜𝐞𝐫𝐝𝐨𝐭𝐞𝐬

𝐎𝐫𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐲 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐞𝐯𝐞𝐫𝐚𝐧𝐜𝐢𝐚, 𝐚𝐜𝐭𝐢𝐭𝐮𝐝𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐮𝐧𝐞𝐧 𝐚 𝐝𝐨𝐬 𝐠𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐬𝐚𝐜𝐞𝐫𝐝𝐨𝐭𝐞𝐬 Los sacerdotes deben estar al servicio de su comunidad religiosa y llevan a cabo tareas como estar al frente de la comunidad y dirigirla, preparar y dar sermones, oficiar...

𝐂𝐥𝐞𝐫𝐨 𝐥𝐨𝐣𝐚𝐧𝐨 𝐜𝐞𝐥𝐞𝐛𝐫𝐚𝐫á 𝐟𝐢𝐞𝐬𝐭𝐚𝐬 𝐞𝐧 𝐡𝐨𝐧𝐨𝐫 𝐚 𝐥𝐚 𝐕𝐢𝐫𝐠𝐞𝐧 𝐝𝐞 𝐄𝐥 𝐂𝐢𝐬𝐧𝐞

Como parte de los festejos en Honor a la Virgen de El Cisne, el clero lojano, realizará un programa especial que consiste en llevar a cabo un triduo solemne en honor a la “Churonita”. Esto será luego de la celebración este 08 de septiembre de la...
 

 

El Papa Francisco invitó en la Misa matutina en Santa Marta a pasar de una vida tibia a una vida plena en la que se anuncie el Evangelio con alegría.

Francisco explicó que en la Biblia cuando un pueblo servía a la mundanidad Dios les mandaba profetas que eran perseguidos porque “incomodaban”, como lo fue San Pablo.

 “En la Iglesia, cuando alguno denuncia tantos modos de mundanidad es mirado con malos ojos y esto no va, mejor que se alejen. Recuerdo que en mi tierra muchos, muchos hombres y mujeres, consagrados y buenos, no ideológicos, decían: ‘No, la Iglesia de Jesús es así…’. ¡Estos comunistas fuera!’, y los echaban. Los perseguían. Pensemos en el beato Romero. Lo que le ocurrió por decir la verdad. Y a muchos, muchos en la historia de la Iglesia, también aquí en Europa. Porque el espíritu malvado prefiere una Iglesia tranquila sin riesgos, una Iglesia de los negocios, una Iglesia cómoda en la comodidad del calor, tibia”.

“Cuando la Iglesia es tibia, está tranquila, toda organizada, no hay problemas, mirad donde están los negocios, advirtió”.

Pero además del “dinero” el Papa habló de la “alegría”. “Este es el camino de nuestra conversión diaria: pasar de un estado de vida mundano, tranquilo sin riesgos, católico, sí, pero así, tibio, a un estado de vida del verdadero anuncio de Jesucristo, a la alegría del anuncio de Cristo”.

“Pasar de una religiosidad que mira demasiado a las ganancias a otra que mire a la fe y proclame que Jesús es el Señor”, pidió.

El Pontífice también aseguró que “una Iglesia sin mártires no da confianza”. “Una Iglesia que no se arriesga da desconfianza; una Iglesia que tiene miedo de anunciar a Jesucristo y echar a los demonios, a los ídolos, a los otros señores que son el dinero y que no es la Iglesia de Jesús”.

“En la oración hemos pedido la gracia y también hemos dado gracias al Señor por la renovada juventud que nos da con Jesús y hemos pedido la gracia de que Él conserve esta renovada juventud. Esta Iglesia de los Filipenses fue renovada y se convirtió en una Iglesia joven. Que todos nosotros tengamos esto: una juventud renovada, una conversión de un modo de vivir tibio al anuncio gozoso de que Jesús es el Señor”, concluyó.

El Papa Francisco invitó en la Misa matutina en Santa Marta a pasar de una vida tibia a una vida plena en la que se anuncie el Evangelio con alegría.

Francisco explicó que en la Biblia cuando un pueblo servía a la mundanidad Dios les mandaba profetas que eran perseguidos porque “incomodaban”, como lo fue San Pablo.

“En la Iglesia, cuando alguno denuncia tantos modos de mundanidad es mirado con malos ojos y esto no va, mejor que se alejen. Recuerdo que en mi tierra muchos, muchos hombres y mujeres, consagrados y buenos, no ideológicos, decían: ‘No, la Iglesia de Jesús es así…’. ¡Estos comunistas fuera!’, y los echaban. Los perseguían. Pensemos en el beato Romero. Lo que le ocurrió por decir la verdad. Y a muchos, muchos en la historia de la Iglesia, también aquí en Europa. Porque el espíritu malvado prefiere una Iglesia tranquila sin riesgos, una Iglesia de los negocios, una Iglesia cómoda en la comodidad del calor, tibia”.

“Cuando la Iglesia es tibia, está tranquila, toda organizada, no hay problemas, mirad donde están los negocios, advirtió”.

Pero además del “dinero” el Papa habló de la “alegría”. “Este es el camino de nuestra conversión diaria: pasar de un estado de vida mundano, tranquilo sin riesgos, católico, sí, pero así, tibio, a un estado de vida del verdadero anuncio de Jesucristo, a la alegría del anuncio de Cristo”.

“Pasar de una religiosidad que mira demasiado a las ganancias a otra que mire a la fe y proclame que Jesús es el Señor”, pidió.

El Pontífice también aseguró que “una Iglesia sin mártires no da confianza”. “Una Iglesia que no se arriesga da desconfianza; una Iglesia que tiene miedo de anunciar a Jesucristo y echar a los demonios, a los ídolos, a los otros señores que son el dinero y que no es la Iglesia de Jesús”.

“En la oración hemos pedido la gracia y también hemos dado gracias al Señor por la renovada juventud que nos da con Jesús y hemos pedido la gracia de que Él conserve esta renovada juventud. Esta Iglesia de los Filipenses fue renovada y se convirtió en una Iglesia joven. Que todos nosotros tengamos esto: una juventud renovada, una conversión de un modo de vivir tibio al anuncio gozoso de que Jesús es el Señor”, concluyó.