
La imagen de la Santísima Virgen de El Cisne inició el pasado domingo 1 de noviembre su tradicional retorno al Santuario Nacional de El Cisne, luego de permanecer varios meses en la ciudad de Loja, donde fue venerada por miles de fieles y devotos.
Las actividades de despedida comenzaron la noche del sábado 31 de octubre, con la celebración de la Eucaristía campal presidida por Mons. Walter Heras Segarra, obispo de la Diócesis de Loja. La jornada estuvo acompañada de un espectáculo de pirotecnia y un programa cultural que congregó a numerosos devotos para despedir a la Reina del Cisne.




El domingo 1 de noviembre, a las 06:00, se celebró la Eucaristía campal de despedida, nuevamente presidida por Mons. Walter Heras Segarra. Al finalizar la celebración, la imagen emprendió su recorrido hacia Catamayo, dando inicio a la tradicional romería de retorno.
Como particularidad, este año el recorrido se realizó por la nueva vía Loja–Catamayo, a diferencia de años anteriores, cuando tradicionalmente se utilizaba la vía antigua. Durante el trayecto, los peregrinos y devotos acompañaron a la imagen en las diferentes jornadas de oración y encuentro.
Alrededor del mediodía, la comitiva hizo una parada en el sector de Villonaco, donde se celebró una Eucaristía como parte de este recorrido de fe. Posteriormente, pasadas las 17:00, la imagen de la Virgen de El Cisne llegó a la ciudad de Catamayo, donde fue recibida por autoridades, sacerdotes y cientos de fieles.
A su llegada, Mons. Walter Heras Segarra presidió una nueva celebración eucarística, marcando así el inicio de la estancia de la imagen en esta ciudad, donde permanecerá hasta el próximo 6 de noviembre.
La romería continuará en los siguientes días con los demás tramos de su recorrido hasta llegar a su destino final: el Santuario Nacional de El Cisne, donde la Madre de Dios es venerada por miles de peregrinos.
Un camino de fe, gratitud y devoción que, una vez más, reúne a los pueblos de la provincia de Loja en torno a la imagen de la Virgen de El Cisne.



