Avisos
El voluntariado de San Vicente de Paúl, conjuntamente con el Padre Capellan llevan a cabo su plan de pastoral en el Hospital Isidro Ayora cuyos ejes a trabajar son los del plan de pastoral dados por la Diócesis de Loja. Read more...
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Los feligreses de Loja,  demostraron lo que es la firmeza y el amor a  Jesús Sacramentado. Nunca se podía  imaginar que al contar con una tarde lluviosa de este jueves 20 de junio, que no paró de caer agua hasta bien entrada la noche, todos participaron de la  procesión.

La celebración central de Corpus Christi, tras cumplirse 60 días después del domingo de resurrección, reunió este jueves a feligreses de las parroquias de la ciudad,  diferentes congregaciones religiosas, seminaristas  y sacerdotes, que con cánticos, el rezo del Santo Rosario y otras formas de adoración, participaron de la tarde de alabanza que inició a las 17h00 en la Puerta de la ciudad. Previo a la procesión el padre Sócrates Chinchay, hizo una oración de liberación, posteriormente Monseñor Walter Heras, ofm., Administrador Apostólico de la diócesis, bendijo a la ciudad de la Inmaculada Concepción de Loja.

El viento fuerte y llovizna, impidieron que se celebre la Eucaristía en el mismo lugar de la alabanza, por ello la custodia de dos metros con la hostia consagrada, fue colocada en un lugar especial, para empezar  la procesión, que pasó por las calles 18 de Noviembre, Colón, Bolívar y 10 de Agosto.

“¡Viva el Rey de Reyes! ¡Viva Jesús Sacramentado! ", se oyó cada poco tiempo por los gritos del público. "He recibido muchas gracias de Dios a través de Jesús, siempre ha estado conmigo, tuve cáncer y me sanó, me ha puesto muchas pruebas pero sigo perseverando con Jesús a lado mío", dijo Teresa Valdivieso muy emocionada.

Al llegar a la Catedral Monseñor Walter presidió la Eucaristía. El mensaje del obispo en su homilía fue “Nosotros hemos recibido la tradición, nos dice en su palabra el Apóstol Pablo, y esa tradición es la certeza y la convicción de que en ese pan está presente vivo, glorioso nuestro Señor Jesucristo, porque  en esa noche de la última, cena el Señor se queda en ese pan para ser alimento y compañía nuestra,  esta convicción de que está presente en el Pan y en el Vino, no tiene que apartarse del cristiano”.

“El Señor nos enseña lo que significa su presencia, crea comunidad, crea vida, crea Iglesia. La Eucaristía es ese pan de vida signo de unidad, porque para eso se ha quedado, para que sintamos que no estamos solos. La presencia de Jesús en ese pan de vida, lleva esa unidad de vida, de la Iglesia, la familia… porque para hacer ese pan se necesita muchos granos de trigo y ahí nosotros sentimos la unidad, por eso con esa certeza yo puedo llegar donde Él y decir Señor aquí estoy contigo, me uno a ti, te pido por la unidad de la iglesia mi familia y la ciudad” agregó.

 

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